El problema del HEIC, sin rodeos
En 2017, Apple cambió discretamente los iPhone de JPEG a HEIC — el «High Efficiency Image Container». Sobre el papel es un formato mejor: archivos más pequeños, mejor calidad, soporte para transparencia y animación. En tu iPhone ni te enteras.
El problema empieza en cuanto la foto sale del ecosistema Apple. Envía un HEIC a un amigo con Windows y su aplicación Fotos se niega a abrirlo. Súbelo a un blog en WordPress y la vista previa se queda en blanco. Un hilo de Slack, una candidatura de empleo, una ficha de Etsy, un portal escolar — en todos, silencio. PNG y JPG siguen mandando en la web, y el HEIC no encaja.
Ahí entran los convertidores. Y ahí llega la frustración. La mayoría de los convertidores online te obligan a registrarte, meten marca de agua, limitan el tamaño del lote o suben tus fotos personales a un servidor del que no sabes nada. Algunos guardan tus archivos para «procesarlos» mucho después de que hayas cerrado la pestaña.
Nos pareció que había una manera mejor. HeicToPng es lo que hicimos.
